Salud y Sabor

No es ningún secreto que las hortalizas son saludables por naturaleza. Son bajas en calorías y están repletas de minerales, vitaminas, compuestos vegetales protectores y fibra. El conocimiento de los compuestos promotores de salud de las hortalizas puede sentar las bases para desarrollar variedades aún más sanas. No obstante, esa no es la preocupación principal a la vista del consumidor. Las hortalizas deben tener sabor, es decir: un equilibrio adecuado de gusto, aroma y textura. Es el placer que proporciona un buen sabor lo que nos hace consumir en mayor medida esas hortalizas tan sanas.

El sabor es, no obstante, una tarea complicada. Hay cerca de un centenar de genes implicados en la percepción del sabor, que trabajan de una forma interactiva y compleja. Nos hemos embarcado en un intento de identificar y gestionar la multitud de compuestos vegetales que afectan al sabor y a la nutrición.

Un resultado reciente de este esfuerzo es Magenta: una gama de melones que ofrece un gran sabor con frutos de un naranja profundo y carne firme, repletos de azúcar y con una dulzura uniforme desde la piel hasta el mismísimo centro.

Otro ejemplo es un lanzamiento reciente en India: dos híbridos de pimiento picante con sabor fuerte fueron un éxito inmediato en un país donde los pimientos son un componente importante en la comida de cada día.
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